Liquidez comercial estructurada.
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§Comparación

Crédito bancario y factoraje: dos herramientas con función operativa distinta.

Dos instrumentos de financiamiento con propósitos operativos diferentes. Elegir el instrumento equivocado no compromete la viabilidad de la empresa, pero implica costos en tiempo y oportunidades comerciales.

MGPor Marco García
5 min

Una pregunta recurrente entre operadores B2B es si conviene utilizar factoraje en lugar de una línea de crédito bancaria. La respuesta operativa es que ambos instrumentos no son sustitutos: resuelven problemas distintos. La línea de crédito financia *a la empresa*; el factoraje financia *una cuenta por cobrar específica*. La elección depende del problema operativo concreto que se busca resolver.

Línea de crédito bancaria

Una línea de crédito bancaria implica análisis crediticio sobre la empresa solicitante: declaraciones fiscales, historial operativo, aval personal del titular y cobertura de servicio de deuda. La decisión usualmente toma entre 30 y 90 días, el costo financiero es competitivo (típicamente en dígitos sencillos) y una vez aprobada permite disposición para casi cualquier propósito empresarial.

Las consideraciones operativas son: la empresa debe calificar formalmente, la línea se contabiliza como deuda en el balance, y la institución bancaria conserva el derecho de cancelar la línea ante deterioro en condiciones de mercado, lo que tiende a coincidir con el momento de mayor necesidad operativa.

Factoraje de cuentas por cobrar

El factoraje implica análisis crediticio sobre el cliente que adeuda la factura, no sobre el solicitante. Se evalúan la calidad crediticia del deudor, su comportamiento de pago histórico y el riesgo de concentración del portafolio. El costo es mayor al de un crédito bancario tradicional pero significativamente menor al costo operativo de no cubrir obligaciones críticas.

El factoraje escala con las ventas: a mayor facturación, mayor capacidad disponible. No genera deuda en balance, no incluye covenants ni requiere aval personal sobre la factura misma. Ambos productos pueden coexistir: muchos clientes mantienen una línea bancaria para capital de trabajo general y factorean facturas específicas cuando los plazos del cliente final presionan el flujo de caja.

Criterios de selección

La línea bancaria es el instrumento adecuado cuando la empresa cuenta con dos años o más de estados financieros limpios, ha establecido relación bancaria activa y puede sostener el calendario de aprobación.

El factoraje es el instrumento adecuado cuando el cuello de botella es tiempo de cobro y no solvencia, cuando la empresa cuenta con $50,000 o más mensuales en cuentas por cobrar B2B con plazos extendidos, cuando se prefiere no incrementar deuda en balance, o cuando la institución bancaria ha emitido respuesta negativa en el ciclo actual.

Ambos instrumentos resultan complementarios cuando la empresa está en crecimiento y la línea bancaria está dimensionada al volumen del ejercicio anterior.